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Revisi?n por expertos

Navegando entre las ideas y los proyectos… ¿Podemos lograrlo sin fallar en el intento?

Sebastián Garcia-Zamora, Adrián Baranchuk

Revista del Consejo Argentino de Residentes de Cardiología 2022;(167): 0250-0255 


El mundo de la investigación independiente puede ser tan apasionante y desafiante, como frustrante para quienes desean comenzar a transitar por él. Muchos investigadores tienen frecuentemente ideas, en ocasiones muy innovadoras y valiosas, pero muchas veces quedan enredados cuando intentan ponerlas en práctica. Estas trabas ocurren en diferentes instancias, desde la conceptualización de “la idea” hasta la materialización del proyecto. Aquí muchas veces aparece la frustración, el enojo y el abandono. Y esa idea, que podría haber hecho un notable aporte al conocimiento científico, queda flotando en la “nube” (digital o corpórea), y se resigna a su inexistencia.
En este escrito breve y concreto, revisaremos estrategias, variantes y alternativas a la implementación de ideas en ciencia, brindando nuestra aproximación para hacer más eficiente este proceso. Finalmente, intentaremos ir un poco más allá, y ofreceremos algunos consejos prácticos para alentar a todos aquellos que quieran embarcarse en este apasionante camino.


Palabras clave: investigación, ideas, publicaciones científicas, revisión por pares, mentoreo.

The world of independent medical research can be both exciting and challenging, but it can also be frustrating for those who wish to pursue it. As researchers, we often come up with innovative and valuable ideas, but we may encounter obstacles when trying to put them into practice. These obstacles can arise at various stages, from conceptualization to implementation. This can lead to frustration, anger, and even the abandonment of potentially groundbreaking ideas. Unfortunately, these ideas may remain merely theoretical, never reaching fruition.
In these concise and straightforward lines, we will explore a range of strategies, variations, and alternatives to help make the process of implementing research ideas more efficient. We will draw on our experience and expertise in the field to provide practical advice to encourage those who wish to embark on this path of discovery and innovation.


Keywords: research, ideas, scientific publications, peer review, mentoring.


Los autores declaran no poseer conflictos de intereses.

Fuente de información Consejo Argentino de Residentes de Cardiología. Para solicitudes de reimpresión a Revista del CONAREC hacer click aquí.

Recibido 2023-03-20 | Aceptado 2023-03-27 | Publicado 2022-12-30


Licencia Creative Commons
Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.

Tabla 1. Fuentes de financiamiento para proyectos de investigación.

Tabla 2. Requisitos mínimos para la conformación de un equipo de trabajo en investigación.

Figura 1. El “camino” de la idea hasta su implementación.

Figura 2. Diseños de estudios de investigación.

Introducción

“Dímelo, y lo olvidaré; muéstramelo y lo comprenderé;

involúcrame y lo recordaré”

Proverbio chino

Desde tiempos remotos el ser humano ha intentado entender lo que ocurría en su entorno, y/o dar respuestas a problemas o situaciones que lo aquejaban, sorprendían o limitaban. Así, es posible que el ser humano se distinga de otras especies por la capacidad de concebir, desarrollar y ejecutar ideas complejas, tanto de forma aislada como colectiva, en esfuerzos mancomunados para alcanzar un fin dado. En este proceso de dar respuesta a las preguntas o problemas se desarrolló el método científico, con el objetivo de “ordenar” y “valorar” el proceso de desarrollo y adquisición de nuevos conocimientos en el ámbito de la ciencia1,2.

Si bien profundizar respecto a los diferentes tipos de conocimiento excede con creces el motivo de estas breves líneas, queremos enfatizar que el conocimiento científico no es el único existente, ni siquiera “el mejor”. Sin embargo, el conocimiento científico es un tipo de saber que, debido a sus reglas y premisas, ha sido adoptado por la mayoría de las comunidades científicas, y en nuestro caso, la comunidad médica. Y, justamente, algunas de las características del conocimiento científico propician o impulsan muchas de nuestras acciones cotidianas.

De esta manera, el conocimiento científico es un constructo que se basa en ciertos principios y premisas, a saber1,3-4:

Riguroso: el o los investigadores deben seguir un método u orden específico, así como herramientas y técnicas adecuadas.

Verificable: cualquier individuo debe tener la posibilidad de comprobar cómo se ha desarrollado lo que se está comunicando.

Objetivo: si bien somos seres eminentemente subjetivos, el conocimiento científico debe mantenerse lo más neutral posible respecto a las creencias y opiniones personales de los investigadores.

Debatible: no hay verdades absolutas, sino conocimientos válidos hasta que se conozcan “nuevas cosas” que confirmen o refuten los conceptos previos.

Preciso: esto implica que las afirmaciones que se realizan deben estar sustentadas en datos y pruebas concretas, y no deben ser vagas o imprecisas.

Reproducible: si bien esto no aplica a todas las ciencias y todas las situaciones, en la mayoría de los casos otros individuos tienen que tener la posibilidad de llevar adelante el mismo experimento, y obtener resultados similares (o no) a los originalmente comunicados.

Universal: conceptualmente hablando, el conocimiento científico (en este caso el conocimiento médico) debería ser aplicable en diferentes circunstancias y contextos. Desde luego que existen variaciones propias de regiones o subpoblaciones, pero esto hace referencia a la capacidad de aplicar los conocimientos y las técnicas a una amplia variedad de sujetos y situaciones.

Comunicable: es decir, que debe ser diseminado por medios específicos para que otros miembros de la comunidad científica tengan acceso a él, y puedan analizarlo, debatirlo o criticarlo. Este aspecto de la comunicación/diseminación por canales específicos de las investigaciones científicas debe estar sujeta a la revisión por pares (volveremos luego sobre este concepto).

Es un misterio cómo se generan las ideas, pero ese no es el motivo de estas líneas, sino brindar al lector algunas opiniones, consejos y tips respecto a cómo las ideas pasan por un proceso de selección natural, y un rígido sistema de autenticación, que luego conecta con el diseño, el análisis de recursos, la estructuración y, finalmente, la implementación del proyecto. El último de los pasos es la publicación de los resultados del estudio que soporta la idea1,2,5.

Métodos

Este escrito breve no utiliza ningún otro método que la recolección de eventos vividos o experimentados por los autores. Muchos de ellos, además, son producto de su imaginación y no necesariamente tienen soporte en la literatura existente. Por tanto, invitamos al lector a que, como siempre debe hacerse en ciencia, “dude” de la información incluida en estas breves líneas, y utilice el tamiz del análisis juicioso antes de aceptar como verdades absolutas las palabras aquí vertidas6.

El “camino” de la idea hasta su

implementación

Todos nosotros tenemos ideas frecuentemente; algunos más, otros menos, pero indudable e ineludiblemente todos generamos pensamientos potencialmente innovadores. Si bien la aproximación y el tratamiento que damos a nuestras ocurrencias es propio de cada individuo, aquí les proponemos un esquema que resume la forma en que nosotros “tamizamos” nuestras ideas (Figura 1):

La idea

Para que una idea tenga la mínima posibilidad de subsistir a todo el proceso debe seguir los siguientes pasos:

1. Escuchar la propia idea y no descartarla por mas descabellada que parezca.

2. Realizar una primera evaluación de si la idea tiene sentido: una estrategia que puede ayudar al ordenamiento de la idea es plantear las siguientes preguntas, ¿para qué? ¿cómo? ¿es factible?

3. Consolidación: el tip para este proceso es contestar la siguiente pregunta: ¿Quiero yo desarrollar esta idea? Si la respuesta es NO, aquí finaliza el proceso. En cambio, si la respuesta es SÍ, en ese momento debemos someter la idea a un proceso complejo: La síntesis. ¿Puedo “achicar” la idea”? ¿Puedo reducirla a su mínima expresión? Volveremos sobre este tema más adelante.

4. Búsqueda: este paso es crítico y donde muchas ideas quedan en el tintero. Contaremos una anécdota que escuchamos una vez por allí... Una mañana muy temprano un hombre se despertó con una idea única, infalible, que posiblemente lo haría famoso y millonario. Su mujer dormía plácidamente a su lado: “Amor, despertate, escucha esta idea: ‘¿Qué tal si en vez de subir por la escalera del piso 1 al piso 2, desarrollo una escalera que se mueve sola hacia arriba, lentamente, con un pasamanos para que la gente no se caiga? Y al llegar al piso 2, hay una misma escalera, en sistema rotatorio que te devuelve al piso 1 ¡¡¡sin tener que usar ni siquiera el ascensor!!!” Su mujer con los ojos entrecerrados lo mira y le pregunta: “¿Eso no son las escaleras mecánicas?”.

En ciencia, el uso de buscadores ayuda a descartar grandes ideas (porque ya fueron realizadas) o a reacondicionar ideas, para hacerlas atractivas, viables y de interés para la comunidad científica. Es aquí donde debemos incorporar la sugerencia de que “ideas focalizadas” tienen mayor viabilidad que ideas globales. Por ejemplo: “electrocardiograma en pacientes con dolor de pecho”. Eso fue motivo de estudio por las últimas 5 décadas y no hay mucho más para agregar a la ciencia. Pero en cambio, “electrocardiograma de la mujer lactante con dolor de pecho en las primeras dos semanas de lactancia”, no ha sido suficientemente estudiado. Aquí un concepto clave es que intentar rehacer producciones científicas ya investigadas puede resultar en un esfuerzo estéril, y sin posibilidad de hacer progresar la ciencia en un terreno dado.

5. Compartir: generalmente es un esfuerzo inmenso el de compartir la idea con otros/as y escuchar, pulir, aceptar críticas, volver a empezar, refocalizar. El esfuerzo es amplio y en múltiples sentidos, pero especialmente en el de la humildad, ya que nos obliga muchas veces a “escuchar aquello que no queremos oír”: que la idea necesita aún “ser madurada”, que es atractiva, pero “inviable”, o sencillamente, que “¡alguien ya lo hizo antes!”

En este sentido, la presencia de un “mentor” es clave, especialmente cuando uno inicia el camino de la investigación científica. Un verdadero mentor es alguien con quien, de manera desprejuiciada, uno pueda compartir sus ideas, sin ser juzgado, pero con la aceptación mutua que quien ocupa el rol de mentor tiene más experiencia en el camino que se desea recorrer. El mentor debe tener una afinidad especial por aquel a quien está ayudando a desarrollarse en la profesión; aquí resulta clave que exista una amplia comunicación, basada en el respeto mutuo7.

Diseño de la idea

Una vez que la idea superó los pasos anteriores, la llamamos “idea” o “pregunta” de investigación (research question), y es tiempo de empezar a trabajar en ella. Para concretar esto, lo primero que se debe hacer es elegir qué tipo de estudio de investigación me permitirá responder a mi idea/pregunta. Se debe tener en cuenta que cada diseño de investigación tiene ventajas y desventajas, y que no todos los tipos de estudios nos permitirán responder a todas las preguntas que nos planteamos2,8-11.

Existen múltiples diseños de investigación, y por lo mismo se han desarrollado numerosos esquemas para clasificarlos y ordenarlos. Profundizar al respecto requeriría múltiples artículos. Sin embargo, la Figura 2 resume de manera sencilla, práctica y a grandes rasgos, los diferentes diseños de estudios de investigación2,10.

Financiación

Este es otro de los puntos centrales que debemos sopesar cuando estamos analizando la factibilidad de desarrollar una de nuestras ideas. Hay ideas/proyectos que requieren fondos económicos para su ejecución, mientras que otras no. Determinar esto en etapas tempranas del proyecto es esencial. Aquí debemos preguntarnos: ¿Puedo llevar a cabo la idea con el diseño escogido sin tener que pagar en ninguna de las etapas del proyecto? Si la respuesta es NO, hay que considerar diferentes modelos de financiación (Tabla 1).

Es importante tener presente que el proceso de obtención de financiamiento para proyectos de investigación puede ser altamente competitivo, y por ello resulta fundamental que el mismo sea presentado de una forma clara y con adecuada fundamentación de la necesidad de llevar adelante el proyecto.

Implementación

Sin lugar a dudas, este es el paso más complejo, dado que muchas ideas se interrumpen en esta etapa. Quienes tenemos la suerte de haber viajado a congresos y reuniones (meetings) sabemos de la catarata de ideas que se presentan, y de las que muchas NO volvemos a oír, simplemente porque NO pudieron implementarse. El análisis crítico de las fallas de implementación podría resumirse en:

• ¿Puedo ejecutar la idea yo solo, o tengo que conformar un equipo que entienda la idea y abrace su implementación?

• ¿He calculado adecuadamente los costes de implementación y tengo los fondos para hacerlo?

• Causas fortuitas y no esperadas en el análisis inicial. Aquí quizá el ejemplo más claro y reciente ha sido la pandemia por el virus SARS-CoV-2.

La mayoría de los proyectos de investigación requerirán de la conformación de un equipo para ser llevado adelante, ya que es excepcional que una persona por sí misma pueda realizar un proyecto de investigación clínica. El tamaño del equipo requerido, así como los integrantes de este, variarán de acuerdo a cada proyecto en particular, y resulta muy difícil brindar lineamientos respecto al número mínimo de participantes, o qué atributos mínimos deben tener los equipos de investigación para ser exitosos en sus proyectos.

En la Tabla 2 hemos resumido de forma muy esquemática los roles más importantes de los miembros de un equipo de investigación. Sin embargo, volvemos a enfatizar la necesidad de individualizar esto de acuerdo a cada proyecto en concreto.

Escritura de un artículo científico

y proceso de publicación

En este artículo no cubriremos este importante aspecto del proceso de investigación, el cual representa la “culminación” de “la idea” que ha promovido la investigación en sí. Indudablemente este punto merece una atención primordial, y es otro de los puntos donde muchas investigaciones quedan estancadas durante meses o años, y algunas incluso por siempre.

Si bien no profundizaremos en estos conceptos, algunos puntos que no podemos dejar de mencionar al respecto son1,2,4,10:

• habitualmente el primer lugar en donde se dan a conocer los resultados de una investigación son los Congresos o eventos científicos. Aquí las investigaciones suelen presentarse como resúmenes (abstracts); esto es un paso crucial, porque es la primera etapa de diseminación de los resultados, y al mismo tiempo, la primera vez en que nuestro proyecto será evaluado por pares “externos”.

• la evaluación por pares “externos” suele ser un proceso muy enriquecedor, donde se deberían recibir críticas constructivas que ayudarán a refinar nuestra idea o mejorar el proyecto de investigación, o a comunicarlo de una forma más clara y certera.

• el proceso de escritura suele ser arduo, y muchas veces complejo para quienes recién se inician en el campo de la investigación. Contar con un mentor para llevar adelante este proceso suele ser de gran ayuda.

• si el proyecto se ha llevado adelante de manera rigurosa, los resultados deberían comunicarse en una revista científica, independientemente de que el estudio haya tenido los resultados que esperábamos o no. Si intentamos esto, aquí nuevamente nos encontraremos con “revisores externos” (también llamado revisión de pares o referee), cuya tarea es la de revisar críticamente el manuscrito que ha sido enviado a la revista, para determinar su calidad científica, originalidad y calidad de presentación del mismo. Los revisores externos deberían valorar la coherencia y validez del estudio, y la pertinencia de las conclusiones de este1,2,10-12. Como mencionamos previamente, esto suele ser un gran desafío, pero también es un verdadero ejercicio de humildad. Sin embargo, superar esta instancia es lo que garantiza la calidad e integridad de nuestro proyecto de investigación.

• pese a lo arduo de esta instancia, es central en el proceso de investigación, porque nos permitirá al final compartir nuestras observaciones con el resto de la comunidad científica.

Discusión

A través de estas breves líneas hemos discutido y analizado cómo analizamos críticamente nuestras ideas, el proceso por el cual las transformamos en preguntas de investigación, y cómo llevarlas desde su concepción hasta una realidad concreta.

Entender la complejidad de este proceso puede ayudar al joven que se inicia en ciencia a comprender cómo una idea puede transformarse en un proyecto, y luego formar parte del cuerpo de ideas que producen avances en la ciencia13.

¿Cuántas ideas se habrán descartado sin seguir el riguroso proceso de su elaboración y ulterior ejecución? ¿Dónde habrá quedado todo ese potencial? ¿Existirá alguna idea perdida que pudiera modificar el curso inevitable de una enfermedad dada?

El entender cabalmente cómo las ideas se construyen, canalizan, purifican e implementan, puede llevarnos a ampliar el espectro de agentes de la salud dedicados a expandir el conocimiento en Medicina.

La supresión de ideas, tanto personal, como grupal (prejuicios, inexperiencia, pesimismo) solo enlentece el progreso del conocimiento, y deja varadas oportunidades de cambiar la realidad de nuestras comunidades y nuestros pacientes. El embarcarse en ideas fútiles, pobremente elaboradas y discutidas, también puede contribuir al desasosiego de un potencial investigador.

Conclusiones

“La investigación es ver lo que todo el mundo ha visto

y pensar lo que nadie más ha pensado”

Albert Szent-Gyorgyi

La estructuración de una idea científica es un proceso complejo, pero su entendimiento cabal puede ayudar al joven investigador a llevarlas a cabo, desperdiciando la menor cantidad de energía posible en actividades sin sentido.

Creemos firmemente que todos los miembros del equipo de salud deberían tener formación en etapas temprana de su carrera en metodología de la investigación, idealmente comenzando esto en el pregrado. Aquellos que, además, tengan la posibilidad de participar de equipos de investigación, obtendrán indudablemente un aprendizaje mucho mayor.

Como “consejo” final, queremos instar a todos aquellos jóvenes que quieran dar sus primeros pasos en el camino de la investigación a que busquen un mentor para transitar este camino. Aquí “importa muy poco” que su mentor investigue en el área del conocimiento que los atraiga. Lo verdaderamente importante es encontrar una persona que guíe este camino, algo así como un tutor que “enseña a caminar”. Una vez adquirida esta habilidad, tendremos la habilidad (¡y la libertad!) de elegir la dirección hacia la cual caminaremos. Por último, queremos recordar que aprender a investigar trasciende el mero hecho de este accionar en sí, y genera en los individuos un pensamiento crítico, al tiempo que fomenta el trabajo en equipo y el intercambio respetuoso de ideas divergentes, todas habilidades fundamentales para un adecuado ejercicio de la medicina asistencial.

Hace más de medio siglo el Premio Nobel de Fisiología o Medicina, Severo Ochoa de Albornoz, dijo “en principio la investigación requiere más de cabeza que de medios”, y su compatriota Antonio Machado escribió en uno de sus poemas “caminante […] se hace camino al andar”. Aunque no existen las “recetas perfectas”, y menos en investigación, tener presente estos dos conceptos indudablemente será de gran ayuda para quien quiera emprender este arduo pero apasionante camino.

  1. Esper RJ, Machado RF. La investigación en medicina: Bases teóricas y prácticas. Elementos de Bioestadística. Medicina Buenos Aires 2008;68(1):413.

  2. Bottasso O. Lo Esencial en Investigación Clínica. 1ra ed. Rosario: Editorial Corpus; 2016;2(1):1-162.

  3. Sackett DL, Haynes RB, Guyatt GH, Tugwell P. Epidemiología Clínica: Ciencia Básica. (1996, Segunda edición). Madrid: Editorial Panamericana.

  4. Bottasso O. Aspectos básicos para la realización de una investigación clínica. (2013, Primera edición). Buenos Aires: Federación Argentina de Cardiología; [Accedido el 1 de enero de 2023]. Disponible en: https://repositoriosdigitales.mincyt.gob.ar/vufind/Record/RepHipUNR_fcf7245629243bdd21ac70963be405d0.

  5. López-Jiménez J, Obrador-Verdejo JC. Manual de Medicina Basada en la Evidencia. (2012 Segunda edición) México D.F.: Manual Moderno.

  6. Sackett DL, Rosenberg WM, Gray JA, Haynes RB, Richardson WS. Evidence based medicine: what it is and what it isn’t. BMJ 1996;312(7023):71-2.

  7. Martínez-Sellés M, Elosua R, Baranchuk A. The “Bayés Spirit” as a guide for new generations: How to combine one’s personal life and friendships with science and profession. J Electrocardiol 2023;78:17-20.

  8. Haynes RB, Sackett DL, Guyatt GH, Tugwell P. Clinical Epidemiology: How to Do Clinical Practice Research. (2006). Philadelphia: Lippincott Williams & Wilkins.

  9. Rothman KJ, Greenland S, Lash TL. Modern Epidemiology. (2008, Tercera edición). Philadelphia: Lippincott Williams & Wilkins.

  10. Henquin R. Epidemiología y estadística para principiantes. (2013, Primera edición). México: Manual Moderno.

  11. Martínez González MA, Sanchez Villegas A, Toledo Atucha E, Faulin Fajardo J. Bioestadística Amigable. (2014, Tercera edición). Díaz de Santos; Madrid. Elsevier.

  12. Bruce N, Pope D, Stanistreet D. Quantitative Methods for Health Research: A Practical Interactive Guide to Epidemiology and Statistics. (2008) Chichester: John Wiley & Sons.

  13. Guyatt GH, Rennie D. Guías para usuarios de literatura médica, manual para la práctica clínica basada en la evidencia. (2002) Madrid: Ars Medica.

Autores

Sebastián Garcia-Zamora
MD, FSIAC Servicio de Cardiología, Sanatorio Delta, Rosario, Argentina.
Adrián Baranchuk
MD FACC FRCPC FCCS FSIAC Division of Cardiology, Kingston Health Science Center, Queen’s University, Kingston, Ontario, Canadá.

Autor correspondencia

Adrián Baranchuk
MD FACC FRCPC FCCS FSIAC Division of Cardiology, Kingston Health Science Center, Queen’s University, Kingston, Ontario, Canadá.

Correo electrónico: barancha@kgh.kari.net

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Revista del CONAREC, Volumen Año 2022 Num 167

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Revista del CONAREC
Número 167 | Volumen 37 | Año 2022

Gracias
Juan Martín Brunialti

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Titulo
Navegando entre las ideas y los proyectos… ¿Podemos lograrlo sin fallar en el intento?

Autores
Sebastián Garcia-Zamora, Adrián Baranchuk

Publicación
Revista del CONAREC

Editor
Consejo Argentino de Residentes de Cardiología

Fecha de publicación
2022-12-30

Registro de propiedad intelectual
© Consejo Argentino de Residentes de Cardiología

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